domingo, 2 de enero de 2011

Montecristi – Villa Vásquez, por fin caminando hacía el este

Cuando sonó el despertador pensé que había algún error, pues a pesar de que me había acostado temprano anoche me sentía con el mismo cansancio. Nos apresuramos en cambiarnos y preparar todo, ya que habíamos quedado de salir a las 4:00am.
Mi padre, mi madre, mi hermana Claudia y su novio Luis, que desde el día 27 habían estado con nosotros, se despidieron en la madrugada para regresar a Baní y Santo Domingo.
Al salir del Hotel Chic, donde habíamos dormido, nos encontramos con la grata sorpresa de que el padre Tony Ramos estaba ahí esperándonos para acompañarnos, y que nos honraría con su compañía caminando 27 kilómetros hasta Villa Vásquez. Pero lo más sorprendente fue ver como el padre Tony tenía un paso de caminata superior el nuestro.
Junto a nosotros también iba Emmanuel Ogando, quien nos acompaña desde 20 kilómetros antes de Montecristi. Así mismo nos acompaña el sargento Juan Bautista Sánchez Rosario, al que le toco la suerte de tener que acompañarnos toda esta etapa. De todos los militares que nos tan amablemente acompañado, al sargento Sánchez fue que le correspondió dar mas pata.
No se veía una sola estrella en el cielo, pues una extensa masa nubosa se prolongaba sobre nosotros, de una forma tal que la Luna apenas dejaba ver su opaca silueta. Hoy parece que tendremos día nublado igual que ayer. La noche es fresca y agradable.
Por aquí los mosquitos tienden a ser un problema, y desde hace un tiempo nos dado la pelea, pero con el repelente que nos trajo mi madre ayer los estamos manteniendo a raya. Claro, siempre hay una que otro mosquito que no respeta el repelente y viene y nos pica. Eso si que si lo sorprendemos su muerte es cruel y segura.
A las 7:09am, luego de haber recorrido más de 13 kilómetros, llegamos a Baitoal. Este poblado recibe su nombre de la Baitoa, árbol de dura madera, en otros tiempos muy utilizado para la elaboración de muebles y utensilios, actualmente casi extinto y su corte prohibido.
Aquí en Baitoal, el señor Lorenzo Reyes Matías, humilde agricultor de arroz nos invitó a disfrutar de un oportuno café, que ya su esposa Altagracia nos tenía preparado. Al salir de casa de don Lorenzo la luz del alba nos estaba esperando. La mañana era preciosa, nubes grises iluminadas de un anaranjado resplandor proyectaban unos tonos que parecían sacados de algún cuadro de un pintor muy meticuloso. El gran manto de nubes grises tenía una inmensa grieta por la cual se lucía el radiante azul del cielo.
Con el fresco de la mañana acariciando nuestros pasos llegamos a la comunidad de El Vigiador, donde por coordinación del periodista Franklin Guerrero, nos estaban esperando con un rico chocolate. Al llegar fuimos recibidos por el señor Rafael Pimentel y su esposa Ana, quienes nos dieron el más amable de los tratos, que nos recordó lo solidario que es nuestro pueblo con las buenas causas. Muchas gracias.
Ya con las baterías cargadas y con los rayos del sol comenzando a calentar, salimos a terminar los 9 kilómetros que nos faltaban para llegar a Villa Vásquez.
Entrando a Villa García, siendo las 10:05am, nos encontramos con la señora Ramona Veras (doña Ramonita), acompañada de la señora Lila Rodríguez quienes nos tenias preparado un nutritivo, suculento, sabroso y hasta bonito jugo de guayaba con zanahoria. Así mismo la señora Angélica Almonte nos dio su apoyo en esta comunidad. Esos son gestos que no tienen precio, pues cuando un miembro del gobierno te ofrece ayuda, generalmente lo hace con el dinero de otros, con el dinero del pueblo; pero cundo una persona, un obrero, una madre, un pequeño o mediano empresario, en fin un miembro de la masa social, te ofrece ayuda, lo saca de su trabajo, de su sudor.
Al pasar frente a la Factoría de Arroz Sánchez Espinal, el señor Kilito Sánchez, sus hijos Hendry y Alba, y una gran cantidad de empleados salieron a saludarnos y darnos palabras de ánimo. También nos entregaron bebidas para el camino.
A cada momento nos convencemos más de lo noble y lo solidario que es el pueblo dominicano. Un pueblo con sed de confiar, a pesar de que ha sido victima de innumerables pisoteos y traiciones.
Desde hace ya varios kilómetros la policía nacional, por instrucciones del su jefe el mayor general José Armando Polanco Gómez, ha venido brindándonos su seguridad y su agradable compañía. Agradecemos el gesto de solidaridad con el rescate de los valores que he tenido el jefe de la policía nacional, muestra de su deseo de hacer de este país una mejor nación para todos los dominicanos. En representación de esta noble, pero maltratada institución vienen a nuestro lado el segundo teniente Santo Lico Santana.
A las 11:52 entramos a El Arrozal, ya a un tropezón de Villa Vásquez, donde fuimos recibidos con la Bandera Nacional por una representación de la Defensa Civil, encabezada por su director para este municipio, Jaime Torres, donde además se encontraba Silvano Álvarez, pastor de la Iglesia Metodista Libre de esta comunidad.
Caminamos todos, un grupo de más de 15 personas, hasta el legendario Arco de Villa Vásquez, donde se congregaron un gran número de personas, representes de los distintos sectores de la sociedad. El presidente de la Junta de Vecinos de Villa Vásquez aprovecho el momento para invitarnos a compartir junto a ellos la cena de navidad que se llevaría a cabo esa misma tarde.
De aquí nos fuimos a casa de Humberto Morel (Nicolás), periodista de esta comunidad, y padre de nuestro gran amigo Humberto Morel (Cibao), donde nos tenían preparada un rico almuerzo, que mucha falta nos estaba haciendo. De aquí pasamos a la emisora que esta justo al frente de la casa de don Nicolás para dirigirnos a toda la comunidad de Villa Vásquez y otras comunidades aledañas, y poder así llevar en viva voz nuestro mensaje de amor en pro del rescate de los valores. Al finalizar nuestra intervención pasamos nuevamente a la casa del señor Morel, donde su esposa nos tenía ya listo un rico cafecito.
Un rato más tarde paso por nosotros el pastor Santo Pérez, quien desde unos kilómetros atrás viene acompañándonos, a buscarnos para llevarnos al hotel que nos había reservado. Antes le pedimos que nos gustara ver de cerca un problema con el nivel de la capa freática del que nos venían comentando en el camino. Cuando vimos en vivo y directo este problema, nos dimos cuente de que nos es un problema tan grave como nos habían contado, sino mucho mas grave aun. Un problema que atenta contra la vida de las personas y contra la existencia de esta laboriosa comunidad.
Antes quiero explicarles que es el nivel freático de un suelo. Esto en síntesis, la profundidad a la que se encuentra el manto de agua subterránea. Si se cava un hueco hasta esta capa se encuentra agua. El problema es que aquí el nivel de esta capa ha subido mucho en los últimos cinco años, al punto que si se hace un hoyo de alrededor de un pie de profundidad, se encuentra agua. Esto además de que provoca la muerte de los árboles, hace imposible construir pozos sépticos, pues al cavar el hoyo del pozo, esta se vuelve una piscina. Esto obliga a las personas a tener que drenas los desechos de los inodoros a las aceras. Ya se imaginaran ustedes los terrible que es ver la metería fecal corriendo por las calles.
La imagen del las aceras de Villa Vásquez parece como sacada de una película de terror a de un pesadilla. Nos pareció increíble que algo así pueda estar ocurriendo en realidad. De esta problema continuar avanzando, como de hecho esta avanzando, esta bella y trabajadora comunidad esta condenada a convertirse en un pueblo fantasma de casas abandonadas. Desde ya se pueden ver decenas de casas que han sido dejadas en abandono debido a la situación de contaminación que se ha generado.
Nos comentan las personas que ya han dado, en múltiples ocasiones, parte a las autoridades correspondientes pero nada se ha hecho. Incluso han costeado estudios al respecto, pero se ha hecho oídos sordos a este problema. Esas personas que allí viven, son ciudadanos dominicanos, y no desde el punto de vista de los votos, sino desde el punto de vista de que pagan impuestos, y con su trabajo aportan a producto interno de la nación, por lo que no es un favor lo que piden, sino que están reclamando un derecho. Piden que con parte de lo que ellos pagan de impuesto sea construido un sistema de cloacas o bien un drenaje para reducir la capa freática.
A estos dominicanos se les esta violando su derecho a vivir en un ambiente sano y saludable, se le esta exponiendo a un sin número de enfermedades y molestias, se les esta amenazando de perder sus casas y tener que abandonar el lugar donde siempre han vivido y que el vio crecer. Están obligando a estas personas a recurrir a métodos no convencionales para tener que exigir lo que de derecho les corresponde.
Sencillamente ahí dos soluciones al problema. Que el gobierno se deje de estar despilfarrando dinero y resuelva este problema, o que los habitantes de Villa Vásquez dejen de bañarse, de fregar, de orinar y de cagar. No obliguen al  la población a lo imposible, ni mucho menos atenten contra su supervivencia, pues cuando el ser humano se ve amenazado su instinto animal le convierte en la mas fiera de las bestias.
Después de ver este tan serio problema, nos fuimos al hotel donde nos daríamos un baño y nos prepararíamos para asistir a la cena de la Junta de Vecinos de Villa Vásquez. Luego de lo cual iríamos a ser una segunda cena a la casa del pastor Santo Pérez.
Llegamos a la cena, y les expresamos nuestro agradecimiento por el honor que nos hacen darnos la oportunidad de compartir con ellos. Nos dieron una calurosa bienvenida y seguido nos dieron la palabra para que les comentemos sobre el objetivo de este Paso por Mi País. Estuvimos por varios minutos explicándoles la importancia de rescatar los valores y de que seamos todos los dominicanos solidarios los unos con los otros. Así mismo le mencionamos lo sorprendidos que estábamos con el problema de la capa freática, y les motivamos a empoderarse con determinación para solucionar este problema que atente contra sus vidas y sus bienes.
Al terminar esta actividad nos fuimos a una iglesia donde el pastor Santo Pérez y el pastor Silvano Álvarez, en compañía de otros pastores nos esperaban para en unión orar por nosotros, por el buen término de esta actividad y porque se cumplan los objetivos de rescatar nuestro país a través de los valores. De aquí pasamos a casa del pastor Santo Pérez quien nos tenía preparada una cena en compañía de su familia y amigos. Pasamos un rato excelente compartiendo con todos en un ambiente sano y divertido.
Finalmente nos dirigimos al hotel a tratar de conciliar el sueño lo mas rápido posible pues al otro día nos tocaba caminar a las 4:00am, es decir, levantarnos a las 3:00am.