viernes, 31 de diciembre de 2010

Segundo día de descanso, 24 cumpleaños de Antonio

Nos despertamos cuando se nos acabó el sueño. Observe el reloj y vi que eran las 10:16am. Me levante de la cama, me prepare, y encendí la computadora. Jalé por el cuaderno y comencé a pasar el limpio varios días de ruta.
            No puede terminar de escribir, ni mucho menos preparar las fotos cuando tuve que dejar todo para salir a realizar los preparativos para la celebración de mi 24 cumpleaños.
            Mis padres, y algunos de mis familiares y amigos, ya estaban de camino y llegarían a Dajabón en unas pocas horas. Mi mama, que conoce incluso mejor que yo mis gustos, traía un tremendo biscocho de chocolate.

Restauración – Dajabón 46K, del frío picante al calor sofocante



Sonó el despertador, vimos la hora y lo apagamos. Con el tremendo frío que hacía solo atinamos a quedarnos un buen rato mirando en techo de zinc sudado por la baja temperatura, que hace que la humedad del aire se condense y se adhiera al metal.
            Pasamos a casa de Héctor Porfirio Rodríguez (Rafelito) y su esposa la profesora Andrea Aquino Contreras. Estas personas fueron las que tan amablemente nos ofrecieron su apoyo cuando aun estábamos a 15 kilómetros para Restauración, y luego nos hicieron el inmenso favor de lavarnos la ropa. Ya teníamos tres días usando la misma. El día anterior al llegar a Restauración la señora Andrea nos había preparado un jengibre que nos cayó como del cielo.
            Antes de partir debíamos pasar por el destacamento del Ejercito Nacional a buscar nuestro acompañante. Corrían las 6:20am cuando llegamos al destacamento donde nos esperaba el raso Romero Castillo, miembro del batallón de tropas especiales Cazadores de Constanza.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Puesto Militar de Sombrero – Restauración, del Sur al Cibao



Anoche nos acostamos temprano, con la barriga llena y con nuestra familia en la mente.
        Era la primera noche buena fuera de mi casa, y eso me causaba dentro una gran tristeza. Con la mente intente trasladarme a la mesa de mi hogar y trate de imaginar las cosas que en aquel momento estaban haciendo mis padres y mis hermanos.
Pensaba en lo triste que debería estar sintiéndose mi mami, pues a ella le encanta ver a todos sus niños reunidos en la mesa ese día, disfrutando de la cena que con tanto amor ella misma prepara. Pensaba en  el cerdo, en los pasteles en hoja, en los pastelitos, en la ensalada de papas. Pensaba en tantas cosas, pero sobre todo trataba de escuchar las palabras de mi madre, quien todos los años nos prepara un lindo mensaje lleno de amor y sabiduría, para transmitírnoslo cuando estamos todos reunidos ya en la mesa.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Pedro Santana – Puesto militar de Sombrero, 35K zigzagueando entre la belleza y la miseria


Hoy nos levantò el Sargento Mayor Angomás Ogando, esta vez ya no me espanté. Pero ahora venia lo duro: tirarse esa agua que si en Las Matas estaba fría, aquí estaba que metía miedo.
Luego de bañarme corrí a enrollarme en las sàbanas por unos minutos para calentarme. Nos pusimos la ropa de combate y alistamos nuestras mochilas.
Antes de salir a ruta disfrutamos de un nutritivo desayuno que el teniente coronel Plinio Cuevas Terrero, con su siempre marcada hospitalidad y amabilidad, había dispuesto que se nos preparara. El comandante Cuevas a nuestra llegada nos prometió tratarnos como a sus hijos, y yo creo que nos trato aun mejor. En todo momento se preocupo de que nos sintiéramos a gusto. Al salir nos despidieron todos los miembros de la fortaleza.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Las Matas de Farfán – Pedro Santana, a un paso de Haiti

A las 5:00am nos despertó el primer teniente Reo. Tengo que confesar que en un principio me di una espantada tremenda, pues uno a veces se despierta y no recuerda bien donde fue que se acostó. Claro, rápidamente me orientè y recordé que estábamos en la fortaleza del Ejercito Nacional, y disimulando mi anterior espanto le di las gracias al teniente Reo.
Toda la noche transcurrió muy bien. Al menos eso supongo, pues dormí cómo un tronco. Lo difícil fue levantarnos en la madrugada, con lo buena que estaba esa cama y frío que hacia. Pero lo mas fuerte de todo, lo que mas mente le di, era el hecho de que teníamos que bañarnos con esa agua friísima. De vedad que estaba fría.
A las 6:15am dimos los primeros pasos de esta nueva etapa, ahora en compañía del sargento mayor Santana Tapia, y el teniente Pérez Motero, quienes estuvieron con nosotros hasta llegar a Matayalla donde luego fueron relevados.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

San Juan – Vallejuelo, la recta más larga del país


Como ayer nos tuvimos que acostar tarde, decidimos levantarnos a las 8:30am, lo cual para nosotros es muy tarde, ya que generalmente nos levantamos a las 3:00am. Teníamos la finalidad de salir a caminar a las 11:00am desde el parque Francisco Del Rosario Sánchez.
Lo primero fue recoger la ropa que lavamos en la noche, que por suerte ya estaba seca. Luego dedicamos un rato a tratar de actualizar nuestros sitios en la Web, pero siempre nos falta tiempo para subir todas las informaciones que nos gustaría.
Cuando corrían las 9:20am, tío Cesar nos llamó para que desayunáramos. Tremendo desayuno que nos tiramos! Con decirles que solo de bebidas hubo café, chocolate, agua y judo de naranja. La verdad es que chef Paniagua (tío Cesar) se la lució.

Vallejuelo – San Juan, ruta de habichuela y tabaco


A las 3:10am sonó el despertador. El primer instinto fue apagarlo y seguir durmiendo, pero luego de superar la dulce tentación de seguir descansando nos levantamos. La noche no estuvo mal, pero no remotamente tan bien como aquella en casa de la señora Ivelise.
Rápidamente recogimos nuestras cosas, nos pusimos ungüento en las zonas que aun nos molestaban y tomamos nuestras vitaminas. Para cuando dieron las 4:05am ya estábamos con los pies en la talvia, mirando la calle perderse en la oscuridad. Imaginando que tal serian los 35 kilómetros que nos esperaban.
La calle era toda nuestra, el primer vehículo que nos paso por el lado lo hizo pasadas las 5:20am.

martes, 21 de diciembre de 2010

De Galván a Vallejuelo por la Sierra da Neiba


A las 4:15am dimos los primeros pasos rumbo a Vallejuelo. El profesor Bianey y el Lic. Otoniel desde las 3:45am estaban listos, esperándonos. Mentalmente nos preparamos para escalar la sierra de Neiba, la cual posee altitudes sobre los 1,300 metros. Desde el principio todo fue subiendo, tanto así que los pocos y cortos llanos que se encontraron, nos parecían bajadas.
Cuando el sol comenzó a asomar su majestuosidad por el este, sus primeros rayos iluminaron el Valle de Neiba, dejando ver un paisaje hermoso e inolvidable, con tantos colores en el cielo que es imposible describirlos. Ahí se veía también imponente el Lago Enriquillo.

De Neiba a Galvan, corto pero doloroso


La ruta de Neiba a Galván ha sido la ruta más corta de todas, pero también ha sido una de las más dolorosas, pues a cada paso que dábamos dejábamos detrás un pueblo que nos acogió como verdaderos hijos.
En Neiba se nos quedo un pedacito del corazón. No tenemos palabras para agradecer el amor y la solidaridad que expresaron con esta causa.
Es increíble el gran aprecio que se le puede tener a una persona en menos de 24 horas de conocerla. Al despedirnos de la señora Valentina Ramírez (Ivelise) la sentimos como nuestra madre, pues ella y toda su familia nos trataron como dos hijos más.

domingo, 19 de diciembre de 2010

En nuestro dia de descanso

Hoy en nuestro primer día libre desde que partimos el sábado 11 en la Plaza Héroes de Abril en la UASD, estuvimos visitando varios sitios de interés en la zona de Neiba.
El primero fue el Lago Enriquillo, cuyas aguas son mucho más saladas que el agua del mar, y esta ubicado en una depresión geográfica a más de 40 metros por debajo del nivel del mar. Es importante resaltar que en los últimos años este lago a estado aumentando el nivel de sus aguas, arropando con su manto salado miles y miles de tares de terrenos de cultivo, así como algunos balnearios que le rodeaban. Si sigue creciendo amenaza con sepultar más terreno e incluso algunas ciudades. Es importante visitar este pedazo de nuestra patria, que constituye un verdadero patrimonio natural de nuestro país y encierra un fragmento de nuestra historia.