jueves, 24 de marzo de 2011

Se estan comiendo nuestro país

Si calculamos la cantidad de riquezas naturales que tenemos y luego la dividimos entre nuestro pequeño territorio, nos daremos cuenta de que somos en proporción uno de los países más ricos del mundo. Siendo apenas dos tercios de una mediana isla del Caribe poseemos recursos naturales dignos de todo un continente. Tenemos grandes ríos, altas montañas, inmensos lagos, invaluables reservas de importantes minerales. Tenemos cosas que uno ni se las imagina.
Penoso es ver como la mayoría de estas riquezas son entregadas a empresas extranjeras, quienes se encargan de explotarlas sin clemencia ni piedad, dejándonos al final un sendero de miseria y penurias ambientales. Esas empresas toman los recursos que nos deberían servir para salir del esclavizante subdesarrollo en el que estamos sumidos. Toman nuestras riquezas y se las llevan, dejándonos solo las basuras y la escoria.
Vemos en estos momentos como la empresa de capital norteamericano Barrick Gold se ha empoderado de una de las minas de oro más grandes del mundo: la Rosario Dominicana. Vimos como nuestros corruptos legisladores firmaron un contrato entreguista que les dio grandes ventajas a esos forasteros de tomar los que nos pertenece como nación. Hemos visto como a pesar de la negativa de la población nuestro gobierno, fiel lambón de los norteamericanos, defiende firmemente ese acto de traición a la patria.
Muchos aún no toman conciencia de  los problemas que nos causarán estas empresas. Un vivo ejemplo de estos actos de depredación inescrupulosa en el caso de la Falconbridge, la cual ha devastado las montañas de Bonao y la Vega, de una manera atroz. El escenario de devastación es tan fuerte que al ver lo que queda de lo que una vez fueron exuberantes bosques es casi imposible contener las lágrimas.
Se están comiendo nuestro país. Los malos dominicanos, los antipatriotas, los malditos “hijos de Pedro Santana” están poniendo en la mesa de los banquetes del imperio nuestras más preciadas riquezas. Debería quemárseles en el fuego del infierno la mano con la que han osado firmar esos contratos. Deben sufrir la furia de nuestro pueblo esos que han vendido a nuestro país, solo para buscar privilegios y beneficios individuales.
El pueblo pronto despertará de sus largas décadas de letargo, y retomará su soberanía. Castigará con látigo de hierro a sus malos hijos, a esos que han vestido a la patria de prostituta y la han ofrecido al mejor postor. Ya vendrá ese momento. Las campanas de la redención han de sonar pronto y han de sonar muy fuerte. Tan fuerte que no se escuchará ni siquiera el grito de los malvados clamando perdón.

martes, 22 de marzo de 2011

¿Democracia o dictadura?

Si nos ponemos a pensar, y a ver las cosas con detenimiento, nos daremos cuenta que el actual gobierno está muy lejos de ser un democracia y  muy cerca de ser una dictadura. Esto no lo decimos por un asunto subjetivo ni personal, sino desde un punto de vista meramente objetivo. Para no dejar duda de esto explicaremos seguido los fundamentos de esta afirmación.
Los poderes del Estado se dividen en tres: ejecutivo (el presidente), legislativo (el congreso) y judicial (la Suprema Corte de Justicia). Cada uno de los cuales deberían funcionar de forma independiente el uno del otro. Pero si por el contrario todos responden a una misma persona, entonces estamos frente a una dictadura. Pues la decisión de un solo hombre recoge la voluntad de todos los poderes.
Vemos como el partido de gobierno tiene casi la totalidad de los senadores, y el único que no es de ellos, es como si lo fuera, pues su decisión no está donde están sus principios sino donde está el dinero. Vimos en días pasados como los senadores fueron al Palacio Nacional a ofrecer un voto de obediencia y sumisión al Presidente de la República. Con esto queda más que evidenciado que las decisiones que tome el Senado estarán sujetas a lo que ordene el Presidente. Aquí vemos claro como el poder ejecutivo usurpa la voluntad del poder legislativo.
El poder judicial que encabeza La Suprema Corte de Justicia, es elegido y constantemente evaluado por el Senado. Por lo que se cae de la mata el hecho de que el Presidente ordenará al Senado que destituya a todos aquellos jueces que le sean contrarios a sus intereses. Otra vez de vuelta al atraso con jueces determinados por criterios politiqueros.
Hemos dejado claro como todos los poderes del Estado son sumisos a la voluntad del Presidente. Entonces recordemos lo que decía Simón Bolívar “huid de un país donde un solo ejerce todos los poderes, es un país de esclavos”.  Con esto no queremos decir que nos mudemos a otro país, sino que hagamos del nuestro uno diferente. Dejemos de estar de brazos cruzados, que así no se soluciona nada.
Pero lo peor de todo, lo más doloroso, es saber que ese individuo que reúne todos los poderes en sus manos, no es más que un descarado corrupto, que defiende a los criminales que se roban el futuro de esta nación. Nuestro presidente es verdadero servil de las potencias extranjeras, no mira lo mejor para su pueblo, sino lo que más conviene a sus jefes imperiales.
Este es el momento de crear conciencia de este gran problema, pues cuando ese buitre muestre sus garras puede que sea demasiado tarde. No esperemos que nos comiencen a prohibir la libertad de expresión, la libertad de reunión, la libertad de tránsito, para entonces darnos cuenta de que vivimos en un nuevo modelo de dictadura.
  

domingo, 20 de marzo de 2011

Invasión a Libia, violación al principio de la libre determinación

 
En este preciso momento miles de soldados se preparan para invadir Libia, con la gastada excusa de salvar vidas. Los aviones se han mantenido bombardeando y debilitando las fuerzas militares de Gadafi, con el fin de facilitar la invasión que se avecina.
Con esta decisión la ONU contradice sus propios principios, en los cuales establece la no intervención en los asuntos internos de los Estados, así como en la solución de los conflictos por vía pacífica. Está atentando contra la soberanía del Estado Libio, está interviniendo en asuntos que escapan a sus funciones.
En todos los procesos sociales convulsos las pérdidas de vidas son un precio a pagar, pero esa es la única manera de que florezca el espíritu de la justicia. Cuando un ejército extranjero invade impone sus reglas, las cuales son consonantes a intereses políticos y económicos, olvidándose de los intereses de la población. La ONU responde a los intereses de las potencias económicas mundiales, no al pueblo libio, por lo que su objetivo es proteger los  intereses de esas potencias, a sacrificio de la libre determinación de ese país.
El pueblo libio ha decido levantarse en contra de un régimen totalitario el cual ha restringido por décadas sus libertades civiles y políticas, pero todo cuando ha hecho lo ha hecho consiente de las consecuencias. Ha decidido pagar el precio necesario por su libertad. Si bien es cierto que las tropas de Gadafi han matado y seguirán matando civiles, no crean que las tropas de la ONU mataran menos civiles. Con sus bombas y sus misiles harán mucho más daño. El ejército libio puede ser cruel, pero más cruel aun será un ejército extranjero.
La ONU ha sido por siempre un instrumento del imperio norteamericano, el cual siempre interviene en nombre de los derechos humanos. Lo que muchas personas ignoran es que Estados Unidos, ese gran “paladín” de la justicia y los derechos, nunca ha firmado la carta de los derechos humanos. Los soldados norteamericanos son formados para ser crueles asesinos y torturadores despiadados, y son esos “chiquillos” los que mandaran en Libia si la invasión continúa su ejecución.
Recuerden lo que hicieron con nuestro país en 1965, cuando el pueblo se levantó y tomó por primera vez su destino en sus propias manos. Recuerden bien que bajo la bandera de la OEA, y con la excusa de “salvar vidas”, los Estados Unidos invadieron nuestro territorio y masacraron nuestro pueblo, matando a miles de nuestros mejores hombres y mujeres, para luego imponernos de presidente a un criminal como Balaguer en unas elecciones amañadas. Lo único que hicieron aquí fue matar la flor de la libertad y la soberanía. Eso es lo único bueno que saben hacer.
La libertad y la justicia son árboles que nacen espontáneamente sobre el sacrificio de los pueblos que luchan persiguiendo sus ideales, pero se atrofian sus ramas y su tronco se resquebraja cuando son  sembrados por un ejército extranjero. Las tropas de la ONU, lejos de ser ángeles salvadores en nombre de la paz, son verdaderos mercenarios al servicio de las causas más asquerosas.  Las tropas de la ONU han demostrado ser verdaderos sicarios que solo responden a los intereses económicos de las grandes potencias.

Es la hora de luchar

Millones de dominicanos somos sacrificados por los gobiernos corruptos con: analfabetismo, insalubridad, injusticia, criminalidad, inseguridad, hambre y pobreza extrema para que una minoría de ladrones asociados sea cada vez más ostentosamente rica y poderosa.
Esa realidad nos hace a todos cómplices activos o pasivos, también a los millones de víctimas, de que la vida de los dominicanos sea hoy, en sus miserias, una tragedia nacional.
Es deber, sin excusas, organizarnos para enfrentar la corrupción que destruye todas las instituciones, incluida la nacionalidad, y crear la nación independiente y soberana que idearon los patriotas, y que hoy es una realidad en la mayoría de los países de América Latina.
Por: Claudio Caamaño Grullón
Presidente del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR)

sábado, 19 de marzo de 2011

La Invasión silenciosa

Actualmente nuestro país está siendo victima de una invasión extranjera, una invasión que por su carácter “pacifico” no deja de ser fruto de un elaborado plan de reconquista. Es un plan tan bien hecho que ya se han introducido en nuestro territorio más de dos millones de invasores y nos hemos mantenidos inertes. Es una estrategia sigilosa para apoderarse del territorio dominicano.
Tal vez esto podrá sonar algo fanático o extremista, pero lo cierto es que no todos los haitianos son mansas ovejas, también hay grandes cerebros que esconden sus oscuras intenciones detrás del manto de miseria que arropa a los ciudadanos haitianos. La clase intelectual haitiana está propulsando macabras ideas de unificar la isla bajo un solo país: la República de la Hispaniola. Esta es incluso la postura del favorito a la presidencia de Haití.
Con un sigilo extraordinario están ocupando a un paso acelerado nuestro país. Los más de dos millones de haitianos en nuestro territorio constituyen ya más de un 20% de la población total. Pero lo peor es su alta taza de natalidad. Una haitiana tiene en promedio seis hijos. Por lo cual en cuestión de una o dos generaciones la población haitiana en la República Dominicana será la mayoría. Si no paramos esto a tiempo, luego será demasiado tarde. Hay que tomar decisiones y acciones ya.
Es mejor parecer cruel e indiferente, que ser un antipatriota y dejar que un país extranjero se adueñe de nuestro territorio y lo arruine así como ya arruinó el suyo. Despertemos, hagamos frente a las ideas que sostienen Canadá, Francia y Estados Unidos, de unificar la isla. Esas potencias se han visto afectadas por la migración haitiana, y ahora quieren que seamos nosotros los que les solucionemos el problema. Muchos beneficios sacó Francia de Haití cuando era una colonia suya, así como Estados Unidos durante las décadas que lo ocupó militarmente, pero ahora que no es más que un bagazo de nación, ahora que no es mas que un cáncer, quieren que nosotros nos encarguemos. Que se vayan al carajo esas potencias con sus malditas ideas, este es nuestro país y nosotros somos los que sabemos que hacemos con él. Todavía hay Patria, viva la República Dominicana!

viernes, 18 de marzo de 2011

De que vale nacer

  ¿De que vale nacer, crecer y morir sin haber hecho nada por dejar algo mejor a lo que se encontró? ¿Qué razón de ser tiene una vida inútil? ¿De que vale dejar a los hijos fortunas y bienes cuando se les deja así mismo la herencia de una sociedad sin valores, llena de vicios y peligros?

  Estamos tan preocupados en nosotros mismos, en trabajar, producir, tener una vida plena, en dejarle a nuestros hijos una buena herencia, que nos olvidamos de ser útiles. Vemos como todo sucede a nuestro alrededor y lo único que hacemos es encerrarnos en nuestra burbuja de cristal. Venimos a este mundo y nos vamos como si nunca hubiésemos existido, no hacemos nada para justificar nuestra vida, no hacemos nada para convertirnos en entes útiles. ¿Acaso está bien esforzarse para vivir bien mientras otros están inmersos en la más profunda miseria? ¿Acaso alimentar bien a nuestros hijos, mientras otros niños mueren de hambre es sufriente para ser útil?

  Tal vez pensemos que los problemas de los demás no son los nuestros, que nosotros no tenemos culpa la miseria y la ignorancia de los demás. Pero seria bueno pensar que fuera de nosotros si los grandes hombres de nuestro país, lo que dieron todo por nosotros, hasta su vida, sin siquiera conocernos, hubiesen pensado igual. ¿Dónde estaríamos?

  Es momento ya de que echemos a un lado nuestra indiferencia y nuestro egoísmo, que tomemos la decisión de construir una mejor nación y una mejor sociedad, de salir de nuestra burbuja de cristal y hacer de nuestro país lo que queremos que sea, de arrancar esa insensibilidad que se nos ha impuesto y tratar de igualarnos a los Grandes de nuestra Patria. Esa es la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos.

  No esperemos el atardecer de nuestra vida para pensar en las cosas que pudimos hacer durante el día. Vivir inútilmente es peor que no haber nacido.
 Nuestro país nos necesita, la Patria llama a gritos a sus verdaderos  hijos.


                                                                                                       C.C

jueves, 17 de marzo de 2011

Recordando a Orlando Martínez

Orlando Martínez Howley brillante periodista dominicano, nació en las Las Matas de Farfán, República Dominicana, 23 de septiembre de 1944. Fue un ferviente militante de la clase revolucionaria de nuestro país. Jugó un papel trascendental en el pensamiento político dominicana proyectando su pensamiento a través de sus escritos periodísticos.
Fue asesinado el 17 de marzo de 1975 con apenas treinta años de edad, por instrucciones del presidente Balaguer, el cual mantenía a República Dominicana en una verdadera dictadura camuflajeada de democracia mediante elecciones fraudulentas.
Murió como vivió, con la vedad en sus labios. Por eso hoy y siempre lo recordaremos y lo tendremos en un lugar privilegiado como ejemplo de dignidad, seriedad y valentía. Su memoria debe permanecer en el corazón de los dominicanos, más ahora que se avecinan momentos de fuertes cambios en los que serán vitales hombres y mujeres de principios inquebrantables.
Da pena ver como nuestros gobernantes, los cuales crecieron sufriendo los males que Orlando Martínez tanto atacó, repiten el mismo procedimiento de injusticia y opresión. Se han cambiado los verdugos, pero los golpes son igual de dolorosos, tal vez peores. Esos delincuentes que hoy nos gobiernan se están orinando sobre la sangre derramada por los grandes hombres como Orlando.[
Más abajo está el artículo por el cual pagó con su vida. Nótense las similitudes con el tiempo actual.

¿POR QUE NO DR BALAGUER?
Señor Presidente de la República, ya que usted impide que un artista del prestigio y la calidad moral de Silvano Lora viva en su Patria, ya que dejar en el extranjero a dominicanos le produce placer o ganancias politiqueras, me voy a permitir hacerles algunas recomendaciones. Espero que sobre todo medite la última. Como Usted ha dicho que en este gobierno, y parece ser cierto, la corrupción sólo se detiene en la puerta de su oficina, ¿Porqué no saca de la República Dominicana a todos esos corruptos? Como aquí existe una galopante inflación de delincuentes sin uniformar y, según usted, también uniformados, ¿porqué no les ordena a los calieses del régimen que los apresen y los metan en un avión? ¿Por qué no les dice a los genízaros que prestan servicio en el aeropuerto que apresen no a los que traen cigarrillos de marihuana, sino a los pejes gordos del tráfico de drogas? ¿Por qué no manda al exilio a los que reciben comisiones para negociar contratos que entregan nuestras riquezas a las compañías multinacionales? ¿Por qué no instala en un barco a los latifundistas, a los que están negados a que este país salga del subdesarrollo y de la situación de miseria colectiva que lo acompaña? ¿Por qué no entra en ese mismo barco a quienes en la ciudad son el soporte ideológico de esos terratenientes? Y también a quienes son el sostén armado, los que dan palos, apresan y torturan campesinos que luchan por sus derechos. Como Usted es enllave de los norteamericanos, ¿porqué no le solicita un portaaviones para enviar al lugar que fuese a los numerosos calieses que viven del trabajo del pueblo? En caso de que su amistad con los Estados Unidos sea más estrecha de lo que sospechamos, ¿Porqué no le pide al Pentágono un cohete último modelo con el objetivo científico de crear una colonia de calieses en la luna? ¿Por qué no desaparece de la vista de los dominicanos honrados, que son la mayoría, a todos los vagos que en este gobierno cobran sin trabajar? ¿Porqué, tómelo en cuenta, no deposita en un cómodo asiento de primera a los funcionarios irresponsables que se las dan de Fouché contemporáneos y a la hora de la responsabilidad no dan la cara? Y mi recomendación final: Si es inevitable que esta situación continúe, si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencié el domingo en el aeropuerto, ¿porqué, doctor Balaguer, no se decide Usted a subirse en el avión o el barco y desaparece definitivamente de este país junto a todos los anteriormente mencionados?.. Orlando Martínez Howley.

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Por ser joven, luchador y valiente, serás siempre una luz para nuestro pueblo, y tu pluma seguirá escribiendo verdades en nuestra historia.

martes, 15 de marzo de 2011

En apoyo al profesor Manuel Linares

Queremos aprovechar esta vía para felicitar al profesor Manuel Linares, doctor en economía y catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, quien en días pasados organizó una movilización con el objetivo de reclamar la reivindicación de los derechos de los estudiantes, profesores y empleados de la UASD.
Esta actividad contó con un apoyo masivo de estudiantes y profesores, los cuales marcharon desde la primera planta de la Facultad de Economía hasta las Oficinas de la Rectoría, donde entregaron una serie de documentos en apoyo a las luchas que se sostienen por una mayor justicia y equidad al interno de esta casa de estudios. Al llegar a las oficinas, el rector los recibió en la explanada, donde sostuvo un largo conversatorio con el profesor Linares. En cierto momento el rector se sintió un tanto incomodo ante la gran multitud que se había congregado. De una manera muy diplomática el profesor respondió ante los comentarios cortantes del nuevo rector.
Lo último que una persona quiere al momento de tomar posesión de un cargo es que se levanten oposiciones, pero lo cierto es que hay que empezar desde ya pues si no se acostumbran a cogerlo suave y nunca resuelven nada. Es por esto que felicitamos la iniciativa pacífica y diplomática que se tomó en esta ocasión.
                La UASD es actualmente el escenario de muchas injusticias, las cuales debemos combatir sin miramientos. Debemos ser directos ante los problemas y solucionarlos desde la raíz. Adelante.

domingo, 13 de marzo de 2011

En esta hora tan amarga para el laborioso pueblo de Japón

Por mal que estemos siempre habrá otros que estén peores. Un ejemplo de esto es el terremoto que ocurrió en Japón, donde aun no se establece la cifra de muertos pero se estima que sean decenas de miles. Años y años de trabajo, toda una vida de esfuerzo y sacrificio borrado de la faz de la tierra en unos pocos minutos. De la calma y la tranquilidad a la destrucción y el caos en un abrir y cerrar de ojos.
Al menos queda el consuelo de que Japón es un país desarrollado, con un pueblo unido y laborioso, el cual ha mostrado en múltiples ocasiones su gran capacidad para salir airoso de las adversidades. Esto es lo peor que le ha pasado desde las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Y así como en aquella ocasión se levantaron más alto aún, esperemos que pueda salir adelante.
Decir que nos solidaricemos con Japón sería algo ilógico, pues lo cierto es que nada tenemos que le podamos ofrecer. Pues un país con tantas precariedades como este no sería capaz de tender la mano a una potencia que ahora se ve en desgracia. Es un vergüenza que esto sea así, que no podamos hacer más que mirar y rezar, pero lo cierto es que más nada podemos hacer. Hipócrita e indolente seria nuestro gobierno si se atreviera a enviar ayudas, pues lo que les falta a los dominicanos no se lo podemos dar a otro país solo para estar figureando en el plano internacional.
Debemos logar una nación que sea capaz de ser solidaria con las desgracias que ocurren en el mundo, sobre todo a países que nos han mostrado su amistad como es el caso de Japón. En casos como este es que nos damos cuenta lo mal parado que estamos. No quisiéramos pensar que sería si eso nos hubiese ocurrido a nosotros.
Si bien no podemos ser solidarios de hecho, al menos seámoslo de corazón, procurando sentir en nuestra propia carne la desesperación de los que lo han perdido todo. Sintamos la impotencia del que ha visto el mar arrasar con todo lo que tenía en la vida, incluso su familia. Este es un buen momento para reflexionar sobre las verdades de la vida. Pongamos al pueblo japonés en cada una de nuestras oraciones.

sábado, 12 de marzo de 2011

Conozcamos nuestra Constitución

Muy pocos dominicanos conocemos a cabalidad nuestra Constitución, otros apenas la han ojeado, y otros, muchos, no saben decir es redonda o rectangular, pues ni siquiera la han visto de lejos. La excusa más común que todos nos plantemos para justificar nuestra ignorancia es que “la Constitución es un pedazo de papel”, y entonces para que gastar tiempo leyendo algo que no sirve.
Es importante que sepamos que nosotros, el pueblo dominicano, somos el Soberano de este país, en nosotros es que recaen todos los poderes del Estado. Los funcionarios, los congresistas, el presidente ejercen en representación nuestra, son nuestros empleados. Por lo tanto el deber de hacer cumplir la Constitución es todo nuestro. Pero para eso primero debemos conocerla.
Esta no es una simple ley, es la Ley suprema, es la que determina como funciona todo. Cualquier cosa contraria a ella es ilegal. Es el documento más importante que existe en nuestro país. Incluso el mismo gobierno se sostiene gracias a ella, pero como nuestros gobernantes la conocen y nosotros no entonces la utilizan en su beneficio propio y en perjuicio nuestro.
Es conducta que hemos tenido ha sido fomentada por el mismo sistema que desea que nadie conozca sus derechos para poder violárselos constantemente. Nos enseñan que las leyes no sirven, mientras ellos nos azotan con ellas mismas.
No nos dejemos seguir engañando .Tómense un ratito y búsquense un Constitución de la República Dominicana, siéntense a leerla y verán que importante es ese documento. El conocimiento es poder y la ignorancia es una pesada cadena.